Escribir y escribir. No parar hasta el calambre y el ejercicio me verá impresa. Escribir el insomnio de esta noche y el de ayer. Escribir que el despertador ya no es necesario. Contar que mentí en el trabajo y aparenté ser responsable, mientras revisaba mi libreta. Escribí que corrí, que hice cola, que pedí un crédito, que el humor me va de arriba y rebota, hora a hora, y cada media hora y cada vez que alguien me convoca. Qué corrí al ómnibus y por el ómnibus y así llegué a otro lado, adonde hice otra cola y me pecharon y los peché. Y pensé en un combate de viejos. Escribir que los taxistas me miran las tetas. Qué me compré una impresora para tocar mis letras. Escribir y trabajar y tener tesón y ejercicio y escribir las letras de mi nada. Contar que fui a la escuela y que me fui, que tomé otro asiento en el transporte. Y estabas en esa esquina y comimos y nos besamos y vos me dijiste: escribí que eso es ejercicio.Trabajo y más trabajo. Escribir me pasa y me condena, me salva de mi misma y me enajena de la cierto.
*Imagen de colectivo: La Grieta

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada