Dani dice que sí a la entrevista. Contesta a todos, saluda a todos, se muestra y se comporta como es. Es un gurí del interior con el detalle de que ya no es gurí y que el interior lo devolvió performer. Antes se preguntaba por sus artes, sus elecciones; ahora dice sí. Sí es artista, si quiere escribir escribe, si quiere hacer una instalación la hace, si quiere cantar canta. Es la muestra del acá se puede, es el producto más rosa hijo de libros de auto ayuda y de una imaginación que escapa una y otra vez a ponerse límites. Dani siempre lee, dice no saber si es buen lector pero su casa desborda libros. Dani vive en un edificio viejo de calle la Uruguay, hace poco que se mudó con su pareja. Sus producciones son su único ingreso.
Empecé a seguir a Dani en Twitter, como una voyeur de la farándula. La diferencia es que Dani; contesta. “Me colé en el avant premier de Miss Tacuarembó[i]” escribí y enseguida recibí sus felicitaciones. Sentí que atrás del @ estaba la persona. Desde un principio lo quise entrevistar, le escribí y empezó el arreglo en medio de una apretada agenda de actividades.
El artista underground que hacía algún ruido en el dos mil, diez años después tenía un programa de radio, grababa su tercer disco, era la diva de sucesivas fiestas en Montevideo y Buenos Aires, seguía una carrera como artista visual, exponía en el exterior, comenzaba su propia editorial y publicaba sus poemas al mismo tiempo que la tercera de sus novelas. El movimiento sexi se había estampado en la vida misma y Dani Umpi tenía su lugar.
Mientras preparaba la entrevista dudaba si volver a usar una entrada repetida, pero finalmente creo que lo que más me interesa es saber en que espejo se ven las personas. ¿Quién es Dani Umpi? Y ¿Daniel Umpierrez?
Ahí tengo uno roto…no sé si quiere decir algo, capaz si sos psicóloga. Siempre hablo de Dani Umpi como si fuese otra persona. Es un personaje, tiene como cosas mías potenciadas o caricaturizadas. Es como si fuera una parodia mía y a la vez una parodia de muchas cosas. Básicamente una caricatura. Me gusta tratar de hacer una creación dentro de esos códigos de lo freak, lo bizarro, lo caricaturesco. Daniel Umpiérrez es quién está más atrás, sería en este caso Yo.
Ayer te escuché en la “Sed y e Agua” pedir disculpas porque hablabas poco. ¿Hasta donde tiene la gente derecho a saber?, ¿qué le debes al público?
Trato de no explicar mucho. Me gusta más lo que vos puedas fantasear o lo que puedan imaginar a partir de algo que yo haga. La gente está más acostumbrada a los discursos más cerrados, a las creaciones que ya impliquen un modo de lectura “hago esto y tenes que interpretarlo de tal manera”. A lo que yo hago, el que lo lea, lo escuche o lo vea tiene que aportar una creación, que se imagine cosas. Entonces cuando explico no me siento muy bien, porque me parece que ya está todo medio dicho. Tampoco uno puede subestimar a la gente como que no te va a entender, pero a la vez me parece un poco arrogante la actitud de todo se explica sólo, sí la gente tiene dudas se las respondo.
¿Qué te tiene podrido contestar?
Un tema que se repite mucho es que, como yo empecé a cantar en Buenos Aires, y publique las novelas allá, y voy seguido, tengo la valija ahí. Hay meses que vivo más allá, otros más acá. Noto que ese es un tema que le encanta al uruguayo, le encanta que a uno le vaya bien afuera. Le encanta decir que acá no se puede hacer nada, tenes que irte. Vos haces algo y ya sirve para activar ese discurso. (…) idea muy fantaseada de lo que yo puedo hacer afuera. En realidad voy afuera, canto, pero es algo mucho más under que acá.
¿Lo distinto se puede volver folclore?
Ayyyy, no sé. Lo distinto es difícil que se generalice como el folclore que es más generalizado. Igual depende del pueblo. Acá en Uruguay lo que pasa es que hay una gran fascinación por lo simbólico, como que nuestra historia no es tan larga, ni tenemos tantos próceres, ni tanta cosa. Siempre se están buscando elementos de identidad nacional. Y se aferran mucho a esas cosas. Discuten por si Gardel es uruguayo o no, cosa que en otro país no importa mucho de donde es. Pero acá buscan ese tipo de símbolos, no sé si cómo folclórico pero sí está esa especie de orgullo nacional por cosas muy raras, el asado más grande del mundo, el dulce de leche, China Zorilla, la torta frita…
¿Sos más contestatario como personaje que como persona?
Al personaje no lo veo muy contestatario. Hay gente que lo ve así, a mi no me parece mucho. Sigue cosas que ya están establecidas, pero a nivel de nuestra sociedad tienen cierto impacto. No es lo mismo que yo haga esto acá que en Argentina o en Chile. Allá es diferente, ya tienen como país otra experiencia previa. Quizá acá te estableces de una manera y en otro lado de otra manera, eso depende del contexto. Por eso acá queda como contestatario pero en realidad es una creación más.
Sabemos que sos un artista y por qué no una persona multifacética. Ahora, ¿hay un tipo de arte que te lleva para adentro y otro que te lleva hacia afuera?
Sí, en mi caso siempre fui más para afuera que para adentro. No es que tuviera esa necesidad de mostrar mis sentimientos, pero si tuve esa necesidad de mostrar. No es que hiciera algún tipo de actividad artística para guardármela, siempre había algo para comunicar. Pero nunca trabajé mucho con mi vida cotidiana, por eso hice un personaje y es como un personaje. Yo admiro a los artistas que trabajan con lo que sienten. Cuando escribo, escribo ficción, escribo de otros personajes que invento o las canciones son como de otras cosas, nunca hago catarsis. Ahora hago cosas así – señala cuadros hechos con ropa deportiva funky plancha – con ropa deportiva y en los shows también ahora ya no es tanto como un disfraz de un chico que va al colegio si no como cosas más raras, uso colores, papeles. Tiene que ver más con la espontaneidad del gesto.
Tu arte siempre mantiene algún elemento artificial: el pelo, las pistas que acompañan tu música ¿con lo artificial estás significando?
Sí, lo mío es muy artificioso. Es algo netamente cáscara, es algo que a mí me interesa mucho ese tipo de discurso estético. Uno ahí también dice cosas y mostras cosas pero está más relacionado con el afuera que con el adentro. Siempre estoy en el afuera, la referencia siempre son otros artistas, un lugar dentro de la historia del arte, una manera de hacer que remite a otra cosa, siempre es como afuera.
¿Por qué se esfuerza Dani Umpi?
Por hacer mis cosas, por encontrar un lugar, poder vivir de lo que hago. Tratar de seguir creando dentro de cierta libertad. Es esforzado pero también es algo que me ha dado mucha satisfacción. Ese esfuerzo porque llegó el momento en que dejé de trabajar en cosas que no sean de mi producción. Ahora trabajo de lo que hago, pero hace pocos meses que lo hago, que vivo acá, que me vine a vivir con mi pareja. Ahora estoy así y no sé si en unos meses seguiré así, igual uno siempre puede volver y re-inventarse. Yo apuesto por mi trabajo.
Siempre dijiste que empezaste leyendo novela rosa y lecturas livianas en general, y ahora ¿que lees?
Leo de todo. Allá arriba es todo novela rosa. Sigo leyendo mucho best seller y libros para chicas o tipo “cheek lead”, Miriam Kesios, Candace Buschnell - Sex and the city, o clásicos Jackeline Susan de los setenta. Me interesa como género mucho pero es lo que más leo todo ese tipo de lecturas. Lo que pasa es que lo que yo leo no lo hago con un criterio formativo. Entonces no es que leo porque tengo que saber, o por estar en onda…Leo autores que me gustan o autores que me parece que me puedan gustar y los voy leyendo. Me gustan muchas cosas, me gusta la poesía. Cuando me fanatizo con un autor leo muchísimo de ese autor, pero es algo de placer. Como la gente que le gusta mirar películas.
¿No te gusta mirar películas a vos?
Sí, me gusta, pero no con fanatismo. Hay artes que me cuestan mucho, que no sé apreciar. Me gustan algunas cosas, pero por ejemplo el teatro es algo que a mí me cuesta muchísimo o la danza por ejemplo. Voy a ver y no entiendo, es como el futbol. -Se disparan las risas y mueve sus manos independientes de todo, amigas de su cabeza- Incluso a veces el carnaval. Son cómo códigos que no…uno viste que se inclina para un lado o para el otro. Yo escucho música todo el tiempo, leo, me gustan las artes visuales, hago artes visuales, voy a ver muestras, me interesa, leo libros de arte. Eso sí me cuelga más. A veces soy como re señora, si es muy complicado ya no me gusta.
En tus novelas presentás conflictos femeninos. ¿Y los hombres, porque son conflictivos?
Creo que es más como fetichismo, parece obvio que los hombres también son conflictivos. Pero me interesan mucho los estereotipos para crear. Y el universo femenino estereotipado siempre me interesó mucho porque dentro del imaginario social es donde están depositadas muchas pulsiones creativas y muchas cosas que a mí me interesan a nivel creativo y de concepto y socialmente eso está asociado a la mujer. También me fascina el mundo femenino, mis amigas sobre todo, los problemas con sus novios que siempre son más grandes que los míos. Socialmente han adquirido una manera de narrar y de hablar que a mí me interesa más que la manera masculina. No he encontrado muchos hombres con un discurso muy rico o que a mí me interese, me inspire o me atraiga demasiado. Los hombres tienen un estereotipo más cerrado aunque no lo puedo generalizar…la mujer se permite ir y venir, el hombre es menos barroco por eso no me interesa tanto.
De alguna manera parece que tu vida es como la canción, va de atracción en atracción. Avanzas gracias a un cúmulo de casualidades que se cruzan y se atraen cómo imanes y se disparan de una actividad a otra. ¿Dejarse llevar es ser libre?
A veces pienso que sí, pero ahora tal vez por la edad. Es como que llega un momento en que eso por un lado cansa mucho y por otro desespera un poco no tener un objetivo hacia adonde ir. Eso fue por un tiempo y es mi problema pero también es la virtud que tengo. No tengo un objetivo y no puedo imaginármelo; estoy preso del momento presente o de las posibilidades que me van surgiendo. La vida se me dio así, es una vida del día a día, no puedo ahorrar para comprarme algo pero tampoco me puedo imaginar dentro de diez años.
Más allá de las condiciones ¿es importante ser espontáneo para un artista?
Me gusta para mí. Pero en otra persona depende, me gusta las dos cosas. En el arte hay artistas super espontáneos que me gustan mucho y después hay otros más conceptuales o que hacen un trabajo más de cabeza que también me gustan mucho.
Aprovechando el auge de las críticas que ha hecho el sector más reaccionario de la iglesia contra Miss Tacuarembó, para terminar te quería hacer tres preguntas “cristianas”:
Nunca te oí decir: esto es una porquería u aquello no vale nada. ¿Es de cristiano rescatar lo bueno del otro?
Nunca había pensado eso. Mi familia es católica, capaz viene de ahí. También hay cosas que no me gustan pero no las conozco, es como hablar al pedo. Hay cosas que no me gustan pero nunca entré, o puedo entender que a otro le guste Yo creo en ese tipo de libertades. Hay injusticias que sí, uno crítica. Pero puede ser que sea algo católico, en todo caso sería algo bastante bueno del catolicismo, si hay que rescatar algo, rescataría eso.
¿La convivencia diversa debería de ser una necesidad cristiana?
Si creo que sí, pero en ese sentido me parece que la iglesia es algo muy complejo. Mi familia es católica pero siempre están en pro de esa convivencia diversa o de la unidad o de aceptar al otro y ellos tienen esa vivencia desde un discurso cristiano. Y yo lo pude vivir en mi vida pero hay otros que no.
¿Hay algo malo que te haya afectado la iglesia, sentiste La culpa?
El tema de la culpa es muy fuerte. Porque hay injusticias sociales, injusticias que ha hecho la iglesia que son muy evidentes y muy grandes y claro son los que ocupan los titulares. Pero después hay otras cosas que ha metido en la sociedad que no está bueno, que es un freno para crecer como persona o hasta para disfrutar la vida. La culpa por estar bien. El Uruguay que es un pueblo muy poco católico tiene mucho de esto. Nunca podés decir que estás bien o que tuviste un logro. En Uruguay es imposible que se dé Ricardo Fort, ese tipo de ostentación. Y el tema del miedo, todo basado en el miedo, eso se ve, es muy católico. Para vos ser bueno es a través de un castigo y eso pasa en la sociedad. Cuando se hacen las campañas de salud, siempre es por un miedo. No tomes alcohol porque te podes morir que es tu castigo, si tomas alcohol vas a tener un accidente, si no usas forro vas a tener sida. Nunca es por otro tipo de móvil que a vos te permita cambiar tu manera de actuar, por tu propio bien, siempre es por miedo. Hay miles de cosas del catolicismo porque ha hecho mucho daño. Lo que pasa es que también es muy ambiguo porque hay una cosa que es muy obvia a nivel social, hay a los que sólo llega la iglesia. Hay necesidades básicas que socialmente en algunos casos las están cubriendo las iglesias, no sólo dando de comer, sino psicológicamente. Entonces es todo muy ambiguo. Uno no puede criticar Cristo es la respuesta porque le saca plata a la gente porque esa iglesia a la persona le hace bien; ha crecido como persona y ha adquirido hábitos que le permiten crecer socialmente, mejorar.
Te he escuchado cantar con mucha pasión la canción del Otro Yo “No me importa morir” ¿Lo sentís así?
Esa canción me encanta. Nunca pienso en la muerte. Me gusta la canción porque está muy arraigada en la aceptación de lo que uno ha vivido. El otro yo, sobre todos ese disco es un obra muy importante, tiene canciones muy hermosas, tiene mucha poesía. Cuando grita que no le importa morir da mucha fuerza porque te hace valorar lo que vos estás viviendo. Es una convivencia constante, y una posibilidad siempre presente. Y esa canción recuerda eso, más que la muerte recuerda el poder vivir las cosas con intensidad, de una manera que a vos te rinda la vida.

5 comentarios:
Nunca escuche leí o vi a Dani Umpi, sin embargo creo que empieza a gustarme al menos su forma de pensar a partir de este post, fue un placer leer esta entrevista.
Se nota que vos si lo has escuchado bien, porque las preguntas son muy buenas, se nota la comodidad y la fluidez. La pregunta siempre es un mérito y parte del placer de leer una entrevista. Saludos
Gracías!
Realmente hubo mucha comodidad desde Dani sentado para atrás en su silla sosteniendo el grabador, a mí actitud de despatarrada. Buena onda, ser cómplice es importante.
felicitaciones, Zobeid@ !
excelente nota.
realmente.
Gracias! Sobre todo por leer bajo estas condiciones infrahumanas, debo cambiar la letra, el espacio, el tamaño.
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